[S FUNDAMENÍAL RE5PE1AR LOS SITIOS
la bondad de la “hora de la co¬
mida”. Don Julio Marroquín
aclara:
—En este barrio hay muchos
empleados de comercio que co¬
men por los alrededores. Mu¬
chos matan el tiempo muerto,
entre el cierre y la apertura de
los locales, para echar una par¬
tida.
tiibución de los aparatos. En
general, coloco las mejores má¬
quinas en los peores sitios. El
verdadero aficionado busca su
máquina, se encuentre donde se
encuentre, mientras que el que
no las conoce, juega en la pri¬
mera que se tropieza. Se trata
de un fenómeno que hemos
aprendido por experiencia.
La radiogramola sigue lanzan-
zando al espacio, casi sin inte¬
rrupción, las melodías más re¬
cientes. El señor Marroquín in¬
siste :
LA IMPORTANCIA
DEL SITIO
El problema del espacio es
fundamental en este negocio,
en el que los alquileres, si están
bien situados, son altísimos. De
aquí que los dueños de salones
se preocupen de aprovecharlo
al máximo y distribuirlo de la
manera más racional y produc¬
tiva.
—Hay que aprovechar hasta
el último rincón. Pero cuidando,
a la vez, con inteligencia la dis-
—El porvenir del tocadiscos
es más que prometedor. Tanto
que yo, personalmente, no tran¬
sijo en la cuestión de porcenta¬
jes. Si algún dueño de bar me
pide un porcentaje superior le
retiro inmediatamente el apara¬
to. No podemos descender a la
situación absurda del pín-ball.
El tocadiscos requiere una ma¬
yor inversión, más gastos. Hay
que pagar a la Sociedad de Au¬
tores, el alquiler de discos, et¬
cétera.
—¿Qué música prefieren?
--En estos salones la moder¬
na. En los bares y tabernas qui¬
zá el flamenco.
Entran unas chicas jóvenes,
en pantalones vaqueros, que in¬
mediatamente comienzan a pe¬
lotear en una mesa de ping-
pong.
—Vienen con mucha frecuen¬
cia, Parece que está creciendo
la afición al ping-pong en Es¬
paña. Acaso se déba a la in¬
fluencia de las hazañas de los
tenistas españoles en la Copa
Da vis.
—¿Y el billar?
—Yo espero que renazca la
afición cuando se celebre, el
próximo mes de mayo en Ma¬
drid, el Campeonato del Mundo
de la especialidad de fantasía.
Sobre todo si se transmite por
televisión. Hay que tener en
cuenta que el actual .campeón
mundial de esta especialidad es
español: Joaquín Domingo. Yo
formo parte de la comisión or¬
ganizadora y queremos darle el
mayor realce posible.
Nos despedimos de don Julio
Marroquín, un hombre que co¬
noce al dedillo todos los entre¬
sijos del mercado de juegos de
salón, desde la fabricación de
aparatos hasta su explotación
directa, pasando por la distri¬
bución. El informador no resis¬
te la tentación de probar fortu¬
na en una galería de tiro: la
pieza—un estupendo ejemplar
de oso gris—sigue imperturba¬
ble su camino. Mala suerte, di¬
ría un cazador profesional. Peor
puntería, musitaría para sus
adentros el testigo.
Una de las galerías de tiro.
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