TIMIDEZ Y BUENA
EDUCACION
Hace algunas semanas el pro¬
pietario de un salón próximo a
Tetuán, en Madrid, concertó
una entrevista con uno de nues¬
tros redactores. Pero ante nues¬
tra sorpresa, al presentarnos en
su establecimiento sin la más
leve explicación se negó rotun¬
damente a hacer honor a su
compromiso. Aunque ignoramos
las causas de tan radical cambio
de opinión, todo hace suponer
que el propietario, después de
darle vueltas al asunto, se dio
cuenta que sus opiniones eran
demasiado vulgares, y como no
tenía nada interesante que decir
decidió modestamente guardar
silencio. Claro que, por lo me¬
nos, podría haber presentado al¬
guna excusa. A nosotros en la
escuela ya nos enseñaron que la
timidez no está reñida con la
buena educación.
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(de "The World's Fair”)
CAMBIO DE MARFIL POR
HIERRO
En un salón de billar de ba-
rrio, en el que su dueño sacaba
a trancas y barrancas una men¬
guada cifra, por una casual cir¬
EL JUGUETE DEL MUNDO
ACTUAL
La madre examina con des¬
confianza el juguete que le en¬
seña el dependiente.
—¿No es un juguete muy
complicado para un niño tan pe¬
queño ?—pregunta.
El dependiente responde:
- -Señora, éste es un juguete
educativo ideado para adaptar
al niño al mundo actual. Lo ar¬
me como lo arme siempre está
mal.
cunstancia colocaron un pin-ball
en explotación.
Cuando se hizo la primera re¬
caudación y el propietario del
local vio y palpó la cantidad que
como
porcentaje
le
ponía
el
dueño de la máquina en la ma¬
no, comentó:
Llevo quince años haciendo
el “canelo” y no me había dado
cuenta. Mañana mismo cambio
ASI SE EXPLICA
Sabemos que un psiquíatra
recomienda jugar al pin-ball a
los enfermos que le llegan con
alguna enfermedad de tipo ner
A
VIOSO.
Naturalmente, cuando nos en¬
teramos de aquello fuimos a ver
al galeno y le preguntamos:
—Doctor, ¿cuál es la razón de
esa recomendación en favor de
nuestros pin-balls?
Pues muy sencillo—contes-
tó : Según mi criterio el jue¬
go del pin-ball es un, vamos a
llamar “contraveneno”, es decir,
tra el nerviosismo originado pol¬
la enfermedad y, por otra Par
yo
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accionista
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el marfil por el hierro.
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