quien no hace aún mucho tiempo creyó
encontrar en la automación la receta mirí-
tica que resolvería los problemas de todas las
industrias y curaría todos los males. En un mo¬
mento, la automación apareció como una encar-
iiauiuii uc la jii vi-ii'-iL'i'- Walkiria
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la victoria a sus protegicios sin que éstos sufrie¬
ran mal alguno. Pero ¿se preguntaron éstos que
presentaban la automación de manera harto im
prudente lo que había de verdad en ello. Antes
de saludarla como la gran revolución del mo¬
mento hubiera sido preciso controlar con sangre
fría cuál era la edad de su entrada en es
y cuáles eran sus límites. Precisamente ese es el
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objetivo de este trabajo: el
cesivas anticipaciones un tanto a sea
tos concretos de juicio. Entien o P
ejemplos reales de automación, ree g
pósito, de ramas muy diversas.
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efectuar, sin el concurso del hombre o con su
concurso reducido, operaciones diversas, infor¬
mativas o materiales, particularmente científicas,
industriales o administrativas, que precedente¬
mente eran ejecutadas sobre todo por el hom¬
bre, con la condición de que esta transformación
apunte hacia un progreso técnico, económico o
social."
¡ Larga parrafada, cierto! Para Drdenar bien
su contenido, produce asombro al principio que
se la haya cargado de tantos incidentes y epíte¬
tos entre comas. La Academia de Ciencias no
tiene la costumbre de acomodar su estilo a los
matorrales del camino; es preciso que se haya
preocupado de evitar todo malentendido para
hacerla tan pesada ya tan llena de precisiones.
Estas se revelan muy útiles en mi caso: van a
ayudarme a descifrar la máscara falaz que pre¬
tende convertir la automación en una revolución.
LOS CRITERIOS DE LAS
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AUTOMACION
REVOLUCIONES
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Felixmente para mí, un trabajo de
lemia de Ciencias va a
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,ara suministrarme ios Turpro" ¿eSm-
”Tomis,'ón y_ en sesión plenaria, fue ela-
rorada una definición de la au om
ribuirá a esclarecernos el camino. M
'emitirme a ella.
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con
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“La automación cubre, “'J,tendentes a
iencias que implican, las a
De hecho, ¿cómo se reconoce una revolución?
Su primer criterio me parece que es que se loca¬
liza en un corto lapso de tiempo y produce brus¬
camente una perturbación profunda. Otro rasgo,
tampoco accesorio, es que de ordinario esta per¬
turbación va acompañada de serios inconvenien¬
tes para una clase preferencial de la sociedad.
Estos dos criterios reclaman en mi respuesta un
pviyyio y un sQcotido,
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