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de su exis.
Nuestra revista cierra hoy, con este número, el segundo año prono
más
, duración, nos
tencia. Y haber alcanzado tal, escasa pero y: efectiva
ex-
emos
0
que no es otra, pe
y más en la empresa que pretendemos,
puesto
repetidamente,
sino la de servir
al mundo
Y no estará de más, ai finalizar la publicación
del automático.
anual, recordar a nuestros
el mayor
lectores los puntos que defendemos, y creemos son esenciales, para
y
l.
y más efectivo progreso y prestigio del automático españo
comer-
1) Colaboración: Absoluta e indispensable, entre fabricantes,
dei auto-
ciantes y explotadores del automático. Afortunadamente, el mundo
mático es todavía un campo virgen para todas estas actividades y, por tanto,
es absurdo que en él se produzcan fuertes y hasta desleales competencias
en perjuicio de todo el mundo.
2)
Unión:
más
Tanto
necesaria
ministración ignora por el momento
cuanto
que,
desgraciadamente,
la ad-
Y de tal
toda la esfera del automático.
ignorancia pueden producirse graves perjuicios. Imaginémonos por un momen-
to los graves perjuicios que podría producir la modificación del tamaño, peso
o forma de las actuales monedas de 1 pta. Contra ello únicamente podría
lucharse actuando todos con una voz fuerte y unida. Que es lo que siempre
ha pretendido esta revista.
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3)
Superación:
Quizás
aún no es necesaria
(o al menos
indispensable)
por el momento, debido a hallarse muchas empresas del automático en una
situación casi podríamos decir de pseudo-monopolio, por razón del control
de importaciones
y otras
causas.
No
obstante,
debemos
recalcar
tancia de este elemento, con el fin de servir ya actualmente
la impor-
del mejor modo
posible a los clientes y poder hacer frente el día de mañana a las importaciones
que no han de tardar en llegar. Y nótese que, desde hace tiempo ya, la vi-
gente política económica del gobierno está fundada en alcanzar una econo-
mía
competitiva.
Quien,
confiado
posición de competir con
siblemente.
4)
por la actual situación, no
el extranjero, el día de mañana
se sitúe en dis-
fracasará
irremi-
Moralidad y buena fe en comerciantes e industriales. Es evidente que,
tanto la industria como el comercio, en todas las ramas, deben actuar de
acuerdo con una serie de normas fundamentales. E infringir tales normas
da lugar a una serie de irregularidades que, naturalmente, redundan en per-
juicio del buen nombre de la actividad, y también de quienes siguen escrupu-
losamente tales normas. Ninguna actividad en pleno desarrollo puede per-
mitirse una actuación continuada con olvido de unos principios fundamen-
tales. No obstante, ello es un
peligro para
una
actividad
que,
como
la del
automático, está aún en sus principios, inexperta y dominada en parte por
personas incontroladas que pueden influir en su desprestigio.
E
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Be 0 principios, podríamos llamar morales,
una determinada actividad
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a la normalidad
de
que
y de cortesía, para
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Principios en de el organiza
pueden b olvidarse y y. que on constituy
jamás
buen trato
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marcha ascendente y prestigio de una empresa.
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venido replied comite
decir sobre el particular. Pero creemos
enormemente
ampliado por cuanto hemos
nte en nuestra revista, a lo largo de los núme-
(Finaliza en la página 341)
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