sumo descÍLMido luista un nummo dol ; p,,,
to. En los Estados Unidos, por i>l ooiurn
curva mensual llega a un máximo del 11
lo y su punto más bajo se establece en el
ciento (datos correspondientes a h)nt).
%
''
'
II
|H'l
Durante 1964, cerca del 95 por cíenlo del o
MEWSPOINTS
sumo de helados confeccionados indnstrialin
fueron productos germanos, y el 5 por eien'i'i
restante importados. Por vez primera, la nnnor
tación de helados extranjeros alcanzo una ¡in|H,|
tancia notable, demostrándose con ello
■
> posi
bilidad de un comercio internacion.il rel.i'iiy.j
mente considerable.
Entre los países europeos, Alemania ocupa e
quinto lugar en consumo per capita de hel.uKis.
Africa
BUENAS PERSPECTIVAS PARA LAS
EXPORTACIONES
Alemania
CONSUMO DE HELADO
En Alemania se vendieron, en los tres prime¬
ros trimestres de 1964 (no existen aún daíos
sobre el cuarto trimestre), algo más de 50.000
toneladas de helado fabricado industrialmente.
Esto significa un consumo de 1,48 litros per ca-
pita, contra el 1,15 consumido en 1963, o lo que
es lo mismo, un aumento del 26 por ciento con
respecto al año precedente. Las previsiones da¬
ban un aumento máximo para 1964 de sólo el
10 por ciento.
Este aumento no puede atribuirse a una su¬
puesta elevada temperatura en dicho año, pues
cuando empezaron a producirse las más altas t
—julio y agosto—las primeras estimaciones re- *
velaron la existencia del citado incremento en
el consumo de helados.
Considerando las estadísticas mensuales, se
nota un ligero allanamiento de la curva durante
los meses estivales, y una subida en los otros
meses del año, todo ello en relación con el año
precedente.
Se trata de un fenómeno que se verifica am¬
pliamente en otros países europeos, pero toda¬
vía muy lejos del constante consumo durante
todos los meses del año en los Estados Unidos.
En Alemania cerca del 50 por ciento de las ven¬
tas se producen durante los meses de julio y
agosto, mientras que en los otros meses el con¬
8
De acuerdo con las informaciones siinúnislni-
das por numerosos agentes de venta, parece que
se ofrecen muy buenas perspectivas para la ex¬
portación de aparatos automáticos italianos con
destino al Africa septentrional y occidental.
Efectivamente, excepto en Argelia, donde co¬
mo consecuencia de las disposiciones dictadas por
el Gobierno relativas a los “night clubs” y otros
lugares de esparcimiento, el número de “juke-
boxes” ha descendido a 9.000, los restantes Es¬
tados africanos están dispuestos a aceptar la in¬
troducción de aparatos accionados por monedas.
Esto es particularmente válido para Marruecos
y Túnez, dos países en los que los electrogra-
mófonos se encuentran en constante aumento.
En lo que se refiere al Africa Occidental, la
mayor dificultad se deriva de la falta de piezas
de monera adecuadas. Por ello diversas firmas
han instalado sus aparatos en sus "pullman”, rea¬
lizando así giras por el interior del país. Ocurre
no pocas veces que los clientes pagan su mercan¬
cía en los comercios utilizando fichas de lo.s
aparatos automáticos, fichas que después p«í-'’
den cambiarse en las ciudades costeras.
e calcula que, en la actualidad, existen en
eria 850 "juke-boxes” sedentarios, mientiu.*»
en Lagos sólo hay unas cuantas docena.s.
In total se calcula que en todo el Africa Octi-
tal orílamonto ovícton a1r«í1í»ílrír di' 7.000 Upa
ratos.
La personalidad del explotador es
mente desconocida en esta región. Por
los aparatos pertenecen al propietario del r'-*
en el que está instalado.