En su breve pero dinámica existencia, abierta
a todos los que integran el automático, nuestra
revista ha dado a conocer numerosas opiniones
sobre esta importante industria que cada día
ocupa un lugar más destacado en nuestra socie¬
dad. En las páginas de AUTOMATICO ESPA¬
ÑOL han aparecido numerosas entrevistas con
fabricantes, comercializadores, propietarios de sa¬
lones y otras personas relacionadas con el auto¬
mático. Pero faltaba una visión general, más com¬
pleta, que de ser posible debía abarcar al con¬
junto del mercado. Con esta intención realizamos
la encuesta, cuyos resultados publicamos segui¬
damente. Pese a no haber tenido el eco de difu¬
sión que nosotros esperábamos, el número de res¬
puestas recibidas es suficiente para marcar la
pauta actual del automático. Y vayamos con el
análisis;
PREGUNTAS 1, 2 y 3 (Datos personales de
los que contestan la encuesta).—Casi todas las
respuestas proceden de pequeños propietarios o
explotadores, aunque también hemos recibido la
de algún concesionario, como el señor González
Comes, de Valencia, siempre dispuesto a cola¬
borar en todo lo que implique una labor positiva
en pro del automático.
PREGUNTA 4 (Año en que se inició su acti¬
vidad en el automático).—Prácticamente todos
los que nos han escrito empezaron su actividad
a partir de 1960, lo que confirma que la indus¬
tria del automático acaba de empezar en nuestro
país.
PREGUNTA 5 (En qué proporción considera
difundido el automático en su provincia). Algu¬
nos han dejado en blanco esta pregunta y otros
no se consideran capacitados para responder, s
una lástima que haya sucedido así, ya que era
un sondeo interesante para recoger la opmion
de los que viven en cada lugar. No obstante, de
las respuestas recibidas y con la excepción de
determinados sitios—Elche, Barcelona y Ma¬
drid , nuestros comunicantes consideran que el
pin-ball todavía no está suficientemente difundi¬
do en sus provincias.
PREGUNTA 7 (¿Cuántas máquinas posee?).—
Como indicamos al principio, hemos recibido res¬
puestas de todo tipo de explotadores: grandes,
medianos y pequeños; pero abundan más estos
Un salón de Valladolid.
Últimos. Son numerosos los que explotan menos
de veinte máquinas.
PREGUNTA 8 (¿Cómo tiene repartidas las
máquinas?).—^La mayoría en bares o similares;
otros en salones y bares. No hay ninguno que las
tenga sólo en salones.
PREGUNTAS 9, 10 y 11 (¿De qué nacionali¬
dad son las máquinas y cuáles prefiere^—Todas
las respuestas, absolutamente todas, afirman que
sólo tienen máquinas españolas. Ahora bien, al¬
gunos —como don Antonio Sala, de Elche —pre¬
fieren los modelos americanos, porque—dice—
tienen menos averías. Esta opinión queda con¬
trarrestada por la inmensa mayoría, que prefieren
las máquinas españolas por su mejor precio (se¬
ñor González Comes y otros), porque no hay
problema de repuestos (señores Gutiérrez y
no, de Sevilla), porque les gusta entender los ró¬
tulos, porque las españolas están adaptadas a
nuestra mentalidad, porque hay que proteger la
industria nacional y, en fin, otro sinnúmero de
razones.
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