Torres-Macarrón lanza su
nuevo modelo Hockey
ES UNA MAQUINA PARA DOS JUGADORES
la opinión de un
experto americano
En unas recientes declaracio¬
nes realizadas por una persona¬
Para finales de febrero o pri¬
meros de marzo la firma Torres-
Macarrón anuncia la salida al
mercado de su nuevo modelo
Hockey que, como indica su
nombre, reproduce mecánica¬
mente las incidencias de este
atractivo deporte. La caracterís¬
tica de su juego es la rapidez
de reflejos que exigirá a los dos
contendienets que se enfrenten.
La máquina, de iguales dimen¬
siones que el “Ametrallador ató¬
mico”, consta de un campo de
juego rectangular con dos por¬
terías en ambos extremos, cada
una defendida por un jugador
móvil, que sirve tanto para de¬
tener las bolas como para im¬
pulsarlas. El muñeco se mueve
transversalmente mediante una
palanca para defender la porte¬
ría e impulsa las bolas con dos
pulsadores situados en los cos¬
tados de la mesa. Se han colo¬
cado dos pulsadores para cada
jugador para facilitar el manejo
y la colocación en los estable¬
cimientos. Cada partida consta
de ocho bolas y los goles se van
marcando en los tanteadores
eléctricos de cada jugador.
En cuanto a sus característi¬
cas técnicas cabe señalar que el
mueble es metálico, así como el
cajón de monedas, tipo antirro-
bo. Las patas desmontables per¬
miten su introducción dentro
de la caja para facilitar el trans¬
porte, pues queda reducida a la
tercera parte de su dimensión
normal. El tablero es de plástico
metaclilato, iluminado por de¬
bajo, y decorado con atractivos
dibujos y colores brillantes. La
simplicidad de su mecanismo
garantiza un mínimo de averías
y su fácil reparación en cual¬
4
quier lugar. Es la máquina sin
problemas de mecánicos.
Por sus reducidas dimensio¬
nes—1,10 X 0,57 X 0,90 m.—
puede instalarse en cualquier
hueco y su precio, aproximada¬
mente alrededor de las 16.800
pesetas, hacen de Hockey una
de las máquinas más económi¬
cas del mercado y de más fácil
amortización.
Sus creadores—1 o s señores
Torres, Macarrón y Martínez—
están convencidos que este jue¬
go, nuevo en el mercado, será
una máquina que perdurará co¬
mo el futbolín.
La Feria Internacional de
Muestras de Barcelona, celebra¬
da en junio del pasado año, re¬
presentó, entre otras cosas, un
éxito para la idea de la venta
automática en España. Las prin¬
cipales firmas de la industria
alimenticia y de bebidas, así co¬
mo las de tabaco y confitería,
instalaron en sus pabellones va¬
rias máquinas de venta automá¬
tica. Esta idea obtuvo la apro¬
bación unánime del público. Pe¬
ro para las firmas expositoras,
la instalación en sus pabellones
de máquinas automáticas no res¬
pondía exclusivamente a la idea
de facilitar la venta al público.
lidad del pin-ball americano se
analizaba la situación de estos
aparatos recreativos en el mer¬
cado europeo. Al referirse a Es¬
paña, el citado experto indicó
que era lógica la protección
arancelaria a la importación de
pin-balls extranjeros dada la es¬
timable producción nacional y,
sobre todo, el interés de aho¬
rrar en lo posible el gasto de
divisas. Completamente de
acuerdo.
Constituía, también, una expe¬
riencia para constatar sobre el
tereno si la introducción de au¬
tomáticos de venta de sus pro¬
pios productos demostraría que
constituye una inversión renta¬
ble. Este, naturalmente, no era
el caso de Camy y Nestlé, que
hace tiempo que trabajan con
máquinas automáticas, ni el ca¬
so de las firmas de tabaco. En
cualquier caso, el juicio gene¬
ral, tras de la exposición, fue
que no cabe la menor duda so
bre la aceptación general de la?
máquinas de venta automáticas
por parte del público.