En nuestro número anterior, el primero de este año 1966, hacíamos un
llamamiento general para que se nos expusieran ideas, proyectos o críticas,
con entera libertad, comprometiéndonos a estudiarlas y a ser su mejor
portavoz.
Pues bien, correspondiendo a dicho llamamiento hemos recibido una carta,
que nos apresuramos a publicar, con sumo agrado, por su interesante conte¬
nido y forma amena de exponerlo.
Desearíamos recibir impresiones y comentarios sobre el tema que se
apunta en esta carta, por lo que preferimos reservar los nuestros hasta el
número próximo de AUTOMATICO ESPAÑOL.
Yo, señor Director, a pesar de que no he aparecido aún en su Revista,
ni se me ha entrevistado, ni pedido opinión, ni contado para nada conmigo,
creo ser, no, perdón, aseguro ser, el más importante personaje que en el
complejo mundo del automático existe.
Yo, señor Director, aunque no soy monstruo, pues en este siglo ya no
existen tales engendros, tengo cientos, miles, acaso millones de cabezas: Yo,
señor Director, soy EL USUARIO.
que
lez hecha mi presentación, permítame q\
er ser el que utiliza y a la larga financia
futbolines, expendedores, etc., etc., que hoy funcionan
financiará todas las que en la mente de todos los fabricantes
ñor crear, permítame digo, hacerle algunas sugerencias para
su Revista.
No creo aiw su publicación, hasta ahora, haya sido un éxito editorid. Ihgo
que usted ha publicMo son
^ dedicado ni una sola línea.
nS^protestcy que haya hecho de su periódico un aglutinante de la
y he aquí mi protesta, y
» „d„,,i„as automáticas.
familia
me perece tnuy interesante cono
cuáles son las características di
noticias para fabricantes, expío
también interesante fomentar U
este, reru
- -j.
dueños de bares, etc.
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