L1 marcador luminoso giratorio indica la marcha de la carrera.
tado la costuTibre de utilizar es¬
te importante certamen deporti¬
vo para presentar oficialmente
nuestros modelos. El año pasado
también lo hicimos con el
GOLF. Por ello tenemos la ex¬
clusiva de exhibición de “pin-
telleo del marcador, que cambia
los nombres de los corredores
según su clasificación.
—FAER patrocina ta m b i é n
un equipo; el de Batiz y Horte¬
lano. El “pin-ball” es un atrac¬
tivo más, casi un sedante para
su pantalla en relieve. Y hemos
conseguido recaudaciones fabu¬
losas. Pero quiero aclarar que no
venimos aquí para hacer nego¬
cio. Sólo en primas FAER ofre¬
ce todos los días un premio de
cinco mil pesetas a los corredo-
balls” en los Seis Días. Nuestro
objetivo principal es divulgar el
nuevo modelo entre los consu¬
midores y dueños de bares. Y,
sobre todo, hacer posible que el
automático esté presente en to¬
das las competiciones deporti¬
vas.
Es la noche final de la prueba
y la emoción de las últimas ho¬
ras se refleja en el ambiente:
luces, altavoces, gritos y aplau¬
sos del público; la campana que
anuncia los “sprints” y el ceñ¬
ios nervios después de seguir un
rato la carrera.
El “stand” de FAER está for¬
mado por cuatro máquinas, so¬
bre las que descansa un cilindro
blanco coronado por una gran
me.sa del modelo CAPRI, visible
desde todos los ángulos del re¬
cinto.
El señor Ortega continúa:
—Todos los artistas que vie¬
nen a la “pelousse” juegan al
“pin-ball”. Nuestro modelo ha
llamado mucho la atención por
res. Nuestro objetivo principal
es la publicidad, divulgar el mo¬
delo.
Nos despedimos del señor Or¬
tega después de felicitarle por la
idea de presentar sus modelos en
esta importante prueba, en la
que el automático, tan ligado al
deporte por su carácter de jue¬
go recreativo, no podía estar au¬
sente.
Los ciclistas continúan su esfuerro en la pista.
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El “stand” de Faer.
Un aupecto del Palacio de los De¬
portes durante el desarrollo de la
prueba.